Ante una herida
Siendo tan pequeño lo normal es que se trate de una herida sin importancia: límpiala con un antiséptico. Si tiene algo dentro no intentes sacarlo (podría sangrar más) y llévale al médico para que lo valore.
Un golpe de calor
Su temperatura corporal es muy alta, no suda, está enrojecido, vomita… Quizá esté sufriendo un golpe de calor. Si hay un río cerca, mójale poco a poco: los pies, luego las manitas, la nuca… Si no, moja su ropa con el agua que lleves en la botella y llévale a urgencias.
Por otro lado, si el niño está muy acalorado, suda bastante, no quiere jugar y ha estado expuesto al sol, puede tener una insolación. Es esencial hidratarle (dale agua, zumo, leche…) y quitarle ropa para que se refresque.
Golpe en la cabeza
Aplícale frío en la zona y vigila que no se duerma en la hora siguiente. Si vomita, está adormilado o la piel que rodea a los ojos está oscurecida, id a urgencias: podría tratarse de una conmoción.
Si le pica un bicho
Si es una avispa o araña, aplica frío y dale un analgésico pediátrico; si le ha picado una abeja y tiene el aguijón, sácalo con una maniobra de cepillado (arrastrando un tarjeta de crédito), ponle una compresa fría y dale un analgésico. Si no sabes qué le ha picado, aplica una crema con calamina y llévalo al pediatra.






