Protégele del sol
Mantén al niño bajo una sombrilla y con gorrito.
Si tiene más de 6 meses aplícale crema protectora específica para bebés con SPF entre 15 y 50+ (no en zonas que pueda chupar); aún así, recuerda que la exposición directa a los rayos solares no se recomienda antes de los 2 años, incluso usando crema de protección.
Evitar irritaciones
Si ya gatea, no dejes que lo haga fuera de la manta, ya que la hierba podría provocarle urticaria por contacto. Muchas veces la causa se debe a que en ella habitan orugas, artrópodos, ciertos líquenes… También es importante que lleve zapatitos cerrados para que no se pinche.
Mantenle fresquito
Vigilar que tenga una correcta temperatura corporal es fundamental para que no sufra un golpe de calor. Vístele con tejidos naturales como el algodón o el lino, que además de permitir la transpiración, evitan irritaciones en su piel. Y opta por colores claros.
A la hora de la siesta, si hace mucho calor es mejor que no le dejes en su sillita: ponle en el suelo sobre una manta y a la sombra.
Contra las picaduras
En un bebé no puedes utilizar un repelente químico a base de DEET. Utiliza aceites naturales de lavanda, citronella o melisa, que minimizan el riesgo de picaduras. Ese día evita lavarle con jabones o champús perfumados o ponerle colonia, ya que estos olores atraen a los bichitos.
A la hora de comer, ten cuidado de que ningún insecto se cuele en los recipientes de alimentos, zumos o bebidas.






